La playa de Sitges ha sido un lugar de encuentro popular para hombres homosexuales durante décadas. En 1996, la policía comenzó a patrullar la playa en un intento de reprimir esta actividad.
Sin embargo, el plan condujo a levantamientos y protestas. Diez años después, en 2006, el pueblo erigió un triángulo rosa en el paseo marítimo con la inscripción 'Sitges contra la homofobia. Nunca más.’'
